Alejandro Magno y su caballo Bucéfalo: La dupla conquistadora

Alejandro Magno y su caballo Bucéfalo

Bucéfalo, el caballo que acompañó a Alejandro Magno en todas de sus batallas y conquistas durante más de treinta años, siendo el más famoso de la Antigüedad. Este corcel fue el fiel compañero del rey de Macedonia, Media, Persia y faraón de Egipto y conquistador de Asia.

Alejandro Magno
Alejandro Magno y su caballo Bucéfalo. Fuente: blog.terranea.es

La historia de Bucéfalo

Existen tres versiones acerca de la historia de Bucéfalo. La más acertada es la que narra el historiador, filósofo y biógrafo, Plutarco, siendo la más tradicional.

La versión de Plutarco

El rey Filipo II de Macedonia adquirió el caballo por trece talentos a un tésalo (cono monetario de la antigua Grecia).

El animal era tosco, rebelde e indomable, y no permitía que nadie se le acercara. Ningún jinete pudo montar y mucho menos domar el caballo.

Filipo desestimó todas sus esperanzas para “domarlo” hasta que el joven Alejandro Magno, con quince años de edad, se dio cuenta de que el caballo tenía miedo de su propio sombra.

Para ayudarle a superarlo, Alejandro le giró la cabeza hacia el sol, cegándole. De esa forma, el joven príncipe se subió de un salto y su padre sorprendido pronunció a siguiente frase: «Hijo, búscate un reino que se iguale a tu grandeza, porque Macedonia es pequeña para ti». Desde ese instante, se dice que Bucéfalo sólo se dejaba montar por Alejandro.

La versión de Pseudo Calístenes

La versión de Pseudo Calístenes, el libro que relata la vida de Alejandro Magno cuyo autor es anónimo, dice que Bucéfalo era un caballo hermoso, pero salvaje, al punto que cazaba y comía seres humanos para comérselos. Por tal motivo, Filipo le construyó una jaula de hierro a donde encerraría a todo aquel que le desobedecieran.

El Oráculo de Delfos le reveló a Filipo que, sólo aquel que pudiera montar a Bucéfalo sería el rey del mundo y podría cruzar la ciudad de Pela.

Al acercarse el joven príncipe, el caballo, extendiendo sus patas delanteras, relinchó suavemente, reconociendo a su único amo.

La versión de Diodoro Sículo

Por su parte, Diodoro Sículo (90 a. C. – 30 a. C.) fue un historiador griego del siglo I a. C. En su versión, el caballo fue un regalo de Demarato de Corinto, un príncipe etrusco oriundo de Corinto a mediados del siglo VII a. C.

El padre de Alejandro Magno, lo encerró en una jaula de oro, donde arrojaba a todo aquel que se atreviera a contradecirlo.

Pero el Oráculo de Delfos le pronóstico a Filipo que aquel que fuera capaz de montar a Bucéfalo y cruzar la ciudad de Pela, se convertiría en el rey de todo el mundo habitado.

Según Calístenes, Alejandro lo descubrió en las caballerizas reales y al acercarse el animal extendió sus patas delanteras y relinchó suavemente, reconociendo a su amo. El joven príncipe montó a Bucéfalo y recorrió toda la ciudad.

El significado del nombre griego Bucéfalo

Su nombre era Bucéfalo, palabra proveniente del idioa griego que significa “cabeza de buey”. Se cree que el nombre le fue dado por la forma de su cabeza especialmente ancha.

Algunos autores afirman que el equino tenía una mancha con forma de cabeza de toro en su espalda.

Alejandro Magno
Estatua de Alejandro Magno con Bucéfalo. Fuente: www.noticaballos.com

¿Cómo domó Alejandro Magno a Bucéfalo?

Cuando Alejandro Magno sólo contaba con quince años, a su padre, Filipo II de Macedonia, adquirió un caballo por la cantidad de trece talentos.

Bucéfalo era un corcel proveniente de a mejor cría de Tesalia, en Grecia, pero que nadie había sido capaz de controlar, ni siquiera los domadores más experimentados, ni los jinetes más hábiles.

El joven Alejandro Magno observó que el caballo era desconfiado y le temía a su propia sombra. Ante las risas de los presentes y las dudas de su padre, el joven príncipe se ofreció a intentar domar al corcel. Entonces se acercó al corcel y lo puso de cara al sol mientras le iba hablando con suavidad.

Su padre y todos los que estuvieron presentes quedaron asombrados de la hazaña, ya que pensaban que era imposible domar al corcel. Filipo le regaló el caballo a Alejandro, quien le dio el nombre de Bucéfalo.

Alejandro Magno
Alejandro Magno fue el único jinete capaz de domar a Bucéfalo. Fuente: www2.uned.es

Cuentan los historiadores que Filipo, ante la admiración de todos, se dirigió a Alejandro y le dijo: “Hijo, búscate un reino que se iguale a tu grandeza porque Macedonia es pequeña para ti”.

A partir de entonces Bucéfalo permitió que los criados se ocuparan de él, pero sólo permitió ser montado por Alejandro.

De esta forma el corcel se convirtió en el más fiel aliado de Alejandro Magno durante treinta años, acompañándole en todas sus conquistas militares en Asia y su lucha contra el Imperio Aqueménida.

Alejandro Magno y su caballo Bucéfalo conquistaron el mundo

Alejandro III de Macedonia (356 a. C. – 323 a. C.), más conocido como Alejandro Magno o Alejandro el Grande, fue el Rey de Macedonia, Hegemón de Grecia, Faraón de Egipto, Gran Rey de Media y Persia hasta su muerte. Sus dominios se extendieron hasta el Oriente Próximo y Asia Oriental.

Era hijo y sucesor del Rey Filipo II de Macedonia y de Olimpia, princesa de Epiro. Su padre lo preparó para reinar otorgándole formación militar, siendo Aristóteles el responsable de su educación intelectual.

Alejandro Magno también tenía su mejor y más querido caballo. Un hermoso corcel negro azabache con una mancha blanca en la frente en forma de estrella, llamado Bucéfalo, cuyo nombre significa “Cabeza de Toro”.

Alejandro Magno y su caballo Bucéfalo
Alejandro Magno y su caballo Bucéfalo en la batalla de Issos. Fuente: blog.terranea.es

Alejandro Magno gobernó a Macedonia, tras la muerte de Filipo. Conquistó el vasto imperio de Persia, y recuperó las ciudades costeras de Asia Menor e islas del mar Egeo. Formó un ejército griego en el año 334 a. C. de apenas 40.000 hombres, para llevar a cabo una guerra de venganza de los griegos, contra el poderoso Imperio persa, bajo el liderazgo de Macedonia.

Alejandro Magno, tras conquistar el Imperio aqueménida, dio inicio a una época de intercambio cultural, llamado Período helenístico (323 a. C. – 30 a. C.).

El Rey de Macedonia cruzó el Helesponto hacia Asia Menor y conquistó el Imperio persa, gobernado por Darío III. Su Imperio se extendió desde Grecia, pasando por el Oriente Próximo, Asia Central, conquistando el Indo y Egipto, donde fundó la ciudad de Alejandría.

En la India, Alejandro Magno derrotó al rey Poro en la batalla del Hidaspes en el año 326 a. C. Luego, retornó a Babilonia, donde falleció en extrañas circunstancias, sin completar sus planes de conquista de la península arábiga.

Alejandro Magno y su caballo Bucéfalo, amigos inseparables

Posterior a que Alejandro Magno logro montar a Bucéfalo surgió una amistad especial entre ellos.

La lealtad del caballo Bucéfalo fue tal que se dejaba montar por Alejandro Magno. Un futuro conquistador y emperador y su gran caballo iniciaron sus aventuras, reconociéndose el uno al otro.

Alejandro Magno tuvo los cuidados necesarios con su caballo Bucéfalo y le daba la mejor alimentación.

El amor de Alejandro por su caballo era admirable. En tal sentido se tornó un vínculo especial entre él y su caballo, mediante una conexión y una confianza, siendo la dupla conquistadora que se combinaba en grandes batallas.

Alejandro Magno y su caballo Bucéfalo
Alejandro Magno y su caballo Bucéfalo Fuente: blog.terranea.es

La muerte de Bucéfalo

Bucéfalo vivió, aproximadamente, durante tres décadas de la mejor manera, ya que su dueño se esmeró por brindarle alimentación y minuciosos cuidados.

Cuando Bucéfalo comenzó a presentar problemas respiratorios Alejandro encomendó a un esclavo su cuidado permanente. Pocas semanas después Bucéfalo se tumba sobre el suelo presagiando su muerte.

Alejandro, ante el lecho de muerte de su fiel amigo, se arrodilló a su lado acariciándolo. Al expirar su último aliento, cubrió la cabeza de Bucéfalo para darle paz. El monarca sintió un dolor profundo, tras la pérdida irreparable de su caballo.

Alejandro Magno y Bucéfalo eran amigos inseparables. En su homenaje, el Rey de Macedonia fundó la ciudad Alejandría Bucéfala. Se presume que este sitio está localizado frente al moderno pueblo de Jhelum, en la provincia del Panyab, al noreste del actual Pakistán.

Referencias

https://blog.terranea.es/bucefalo-caballo-alejandro-magno/

https://www.noticaballos.com/bucefalo.html

https://www.pololine.com/es/articulos/alejandro-magno-y-bucefalo-a-la-conquista-del-mundo/

https://getafe.ayeryhoyrevista.com/alejandro-magno-y-bucefalo/

https://www.muyhistoria.es/h-antigua/articulo/el-caballo-que-conquisto-el-mundo-951458636075

https://siempreconectado.es/bucefalo-caballo-alejandro-magno/

https://www.gustavomirabal.es/caballos/bucefalo-alejandro-magno-gustavo-mirabal/

https://www.gustavomirabal.es/uncategorized/bucefalo-un-caballo-magno/

https://gustavomirabalcastro.online/jinetes/alejandro-magno-y-su-caballo-bucefalo/

https://es.wikipedia.org/wiki/Buc%C3%A9falo

https://es.wikipedia.org/wiki/Alejandro_Magno

 

Las joyas más emblemáticas de la historia

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Grandes personalidades reyes y príncipe de la historia, así como, aristócratas y familias de la alta sociedad, fueron dueños de joyas emblemáticas que destacaron por su extrema belleza.

Esas mismas joyas pasaron por generaciones y ciudades hasta el día de hoy, siendo las más emblemáticas debido a quienes tuvieron la fortuna de usarlas.

Las joyas han sido siempre un elemento muy valioso para la mayoría de las civilizaciones. Estas piedras preciosas han servido como elemento de decoración pero también son un símbolo de poder y riqueza. Sin embargo, se convirtieron en una manifestación de dinero, poder y permanencia. Las joyas han estado presentes a lo largo de la historia. Algunas de ellas se convirtieron en piezas emblemáticas, exquisitas y únicas por lo que tuvieron más fama que sus poseedores.

El Diamante Hope

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El Diamante Hope. Fuente: argimirojoyero.com

El Diamante Hope se le conoce como el diamante azul gracias a su caracterizo tono azul intenso. Tiene un peso estimado peso de 45 quilates. Se trata de una de las joyas emblemáticas con una macabra leyenda detrás. Se dice que un sacerdote la robó de un santuario que homenajeaba a la diosa hindú Sita, y que al extraerse de forma despiadada, la diosa maldijo a todo aquel que la poseyera. Tal es el caso de Jean Baptiste Tefernier, el contrabandista que, en 1642, se encargó de trasportar el diamante Hope de Asia a Europa, murió durante ese mismo viaje devorado por una manada de perros.

Más tarde, la gema pasó a pertenecer al monarca francés Luis XIV, quien redujo a 67,5 quilates de los 112,5, para acabar con la mala fama del diamante,  y coincidió con la muerte de varios de sus hijos pequeños.  El rey prestó su joya a sus amigos: Nicholas Fouquet, condenado a cadena perpetua por malversación de fondos, y la princesa Lambrelle terminó apaleada por el pueblo, mientras que el propio rey murió arruinado y despreciado. Años después, Luis XIV regaló esta joya a María Antonieta de Austria, quien murió decapitada.

LuisXIV
LuisXIV. Fuente: www.marjoya.com

En 1980, el banquero Henry Thomas Hope, de quien recibe el nombre, adquirió la joya en 150.000 dólares. Debido a sus malos negocios, su familia terminó arruinada. Igualmente, el magnate americano Ned McLean terminó recluido en un manicomio, tras la muerte de sus dos hijos. Uno de ellos murió en un accidente de tránsito, mientras que su hija falleció por sobredosis. La joya quedó como parte de la herencia para sus nietos, su última dueña Evalyn McLean apareció muerta en su apartamento sin causa aparente, a los 25 años.

Finalmente, perteneció el joyero Harry Winston. Este último, optó por donarlo en 1958, al Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsoniano (Estados Unidos) donde permanece la joya hasta día de hoy.

El collar de María Antonieta

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El Collar de Maria Antonieta. Fuente: www.marjoya.com

María Antonieta fue la reina que gobernó a Francia durante el siglo XVIII. La monarca tenía fama entre la corte de ser una mujer muy frívola, debido a su gran colección de joyas.

Entre su colección tenía un collar de 648 diamantes, que Luis XV había encargado para su favorita, Madame du Barry. Sin embargo, éste murió antes de que la joya estuviera terminada, por lo que su amante nunca lo recibió. Entonces, el obispo de Rohan lo adquiere sin pagarlo e indica al joyero que se lo cobre a Marí­a Antonieta. El obispo se lo entrega finalmente a su amante, la condesa Jeanne Valois. Esta lo traslada el diamante a Londres, donde es desarmado y vendido por piezas.

Maria Antonieta
Maria Antonieta. Fuente: www.marjoya.com

Cuando el joyero intentó cobrar el dinero de la joya a la Reina María Antonieta, ésta descubre el engaño y la falsa condesa fue sentenciada a morir en la hoguera. El pueblo se solidariza con la condesa de Valois e inicia unas revueltas contra la reina y la corona.

La Perla Peregrina

La Perla Peregrina. Fuente: argimirojoyero.com

Se trata de una de las joyas más emblemáticas de la Casa Real de España porque está considerada como una de las mejores perlas del mundo. Su particularidad reside en su forma perfecta de lágrima y por su exquisito brillo nacarado. Fue descubierta en las aguas de Panamá en el año 1515.

La perla Peregrina fue ofrecida al rey Felipe II, el cual la acepto, por lo que viajó desde su país de origen hasta España donde la lucieron varias reinas que se encapricharon de ella.

María Tudor, Isabel de Borbón e  Isabel I de Portugal fueron algunas de las afortunadas que la portaron como collar durante ceremonias y fiestas, y con el tiempo fue posesión de Napoleón III.

Perla
La Perla Peregrina perteneció a la reina María Tudor y a la actriz Elizabeth Taylor. Fuente: www.marjoya.com

En 1969, la perla llegó a formar parte de la colección privada de la actriz Elizabeth Taylor, como regalo de su cumpleaños, realizado por su esposo Richard Burton, quien la adquirió 37.000 dólares durante una subasta.

Tras el fallecimiento de la actriz, en el año 2011, la perla salió a subasta y finalmente se vendió por un precio de 9 millones de euros.

Anillo de Lady Di

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El Anillo de Lady Di. Fuente: argimirojoyero.com

Uno de los anillos más famosos de la historia es el que escogió la propia Diana de un catálogo cuando Carlos de Gales le propuso matrimonio, en 1981. Se trata en un anillo de oro blanco con un zafiro de 18 quilates, en un tono azul intenso, el cual está rodeado por 14 pequeños diamantes, recubierto por 14 diamantes. El anillo se convirtió en una pieza de joyería muy popular a nivel mundial y pasó a ser una de las joyas más deseadas del mundo.

La casa de joyeros Garrard se encargó de realizar este anillo exclusivo de diseño con un valor de 65 mil dólares.

En 2010, el hijo del príncipe Carlos, Guillermo, le regaló el anillo a su prometida, Kate Middleton al pedirle matrimonio, mientras le rendía un homenaje especial a su madre. Desde entonces el anillo Lady Di ha aumentado exponencialmente su valor hasta alcanzar los 336.480,000 euros.

El anillo que perteneció a la mítica Lady Di se convirtió en uno de los más populares de la historia y también uno de los más deseados, ya que se pueden encontrar réplicas a un precio más asequible.

Diamante Pink Star

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Diamante Pink Star. Fuente: www.marjoya.com

El famoso Diamante Pink Star es el más caro del mundo, el cual alcanza un valor 62,3 millones de euros. Se trata de una joya emblemática por ser un regalo de la naturaleza de 60 quilates en un tono rosa intenso. Su talla ovalada está libre de impurezas. Es el diamante más grande que se conoce con estas características de color y pureza. Sus dimensiones son de 2.69 por 2.06 centímetros.

El diamante Pink Star fue encontrado en África, en el año 1999. En el 2003, se mostró al mundo por primera vez y, actualmente, se encuentra enmarcado en un anillo.

Los Huevos de Pascua Fabergé

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Los Huevos de Fabergé. Fuenta: https://www.marjoya.com/

Los huevos de pascua de Fabergé son unas joyas emblemáticas que, sin duda, han pasado a la historia por ser un símbolo de la Rusia zarista. Más allá de ser joyas de un alto valor económico son consideradas obras de arte por sus detalles artísticos. Se trata de una impresionantecolección de joyería que consta de 69 huevos de Pascua, creada por el joyero ruso Carl Faberge para los zares de Rusia y otros miembros de la burguesía y nobleza, entre los años 1885 y 1917.

Faberge fue considerado uno de losmejores orfebres del mundo, se convirtió en el año 1870 en el responsable de la empresa familiar de joyería en San Petersburgo. Tras obtener la medalla de oro por exhibir sus obras en la exposición Panrusa, logró conseguir el cargo de joyero oficial de la casa real.

Para la Pascua de 1883, el Zar Alejandro III, encargó al joyero una pieza de joyería que consistía en un huevo grande con uno más pequeño adentro, y dentro de éste una gallina, para dárselo como regalo a su mujer. Faberge, en su lugar, creó 69 huevos de lujo, muy diferentes. El obsequio le gusto tanto a la zarina que ordenó hacer uno para cada Pascua. Cada pieza está hecha de varios metales: níquel, cobre, acero, oro, platino, plata y paladino. A su vez, las piedras utilizadas también eran muy diversas, zafiros, rubíes, esmeraldas y diamantes.

Zar Alejandro III Fuente: www.marjoya.com

Al caer la familia zarista, los huevos de Pascua Fabergé fueron saqueados y repartidos por todo el mundo. Aun cuando se desconoce su paradero, se ha reconocido que la reina Isabel II de Inglaterra posee tres de las 69 piezas de la colección.

huevo
Huevo de Fabergé. Fuente: www.marjoya.com

Referencias

https://www.marjoya.com/blog/2016/10/31/las-joyas-mas-importantes-de-la-historia/

https://theamaranta.com/brillo/las-joyas-mas-emblematicas-de-la-historia/

https://argimirojoyero.com/blog/joyas-famosas-historia/