Descubriendo la prodigiosa mente de Goya

Goya

Cuando hace 200 años el Museo del Prado abrió sus puertas, unas pinturas de Goya colgaban en las paredes de en una sala que daba acceso a la galería central: los retratos ecuestres de Carlos IV y María Luisa de Parma. El Prado, tras cumplir 200 años, ha querido celebrar su bicentenario con una exposición que busca descubrir la prodigiosa mente de Goya, uno de los maestros mejor representados en la pinacoteca, con unas 150 pinturas, medio millar de dibujos y todas sus series de estampas.

La exposición no reúne sus pinturas, sino sus dibujos. Es una exposición muy especial, porque reúne más de 300 dibujos de Goya, uno de los mejores dibujantes de la Historia del Arte. Parte de ellos proceden de los fondos del Prado; el resto, de colecciones privadas y grandes museos de todo el mundo. La exhibición abarca toda su carrera, desde sus primeros trabajos en Italia, cuando fue a Roma a aprender a dibujar del natural, hasta el final de sus días en Burdeos. Miguel Falomir, director del Prado, opina que esta exposición: «Es una de las mejores exposiciones que se pueden ver hoy en todo el mundo».

El Lego de los Patines de Francisco de Goya 

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El Lego de los Patines de Francisco de Goya (1824-1828)
Cuaderno de Burdeos [H], hoja 28. Lápiz sobre papel verjurado, agrisado, 192 x 147 mm. Madrid, Museo Nacional del Prado. Fuente: Fuente: www.abc.es
Los dibujos de Goya destilan crítica política y religiosa, denuncia de los abusos de poder y manifiesta su compromiso social y humor. Basta con ver las lacónicas frases escritas a modo de títulos en sus dibujos: «Buena mujer. Parece», «Al desierto por ser santo. Amén», «¿Ve usted qué expresión? Pues no lo cree el marido», «Se le murió su amante y se le va al convento», «Este fue un cojo que tenía señoría».

El sancta sanctórum

El sancta sanctórum de la muestra, bajo el lucernario, está dedicado al Cuaderno C (1808-14), un diario gráfico en el que Goya expresaba, a través de sus dibujos, todo aquello que le preocupaba. El Prado conserva 120 de los 126 dibujos conocidos. En el centro de la sala, encerrado en una vitrina, se encuentra el cuaderno abierto y vacío, encuadernado en piel roja, con hierros dorados y gofrados. En las paredes, todos los dibujos están apiñados y sin cartelas, en una secuencia casi cinematográfica.

Los Cuadernos de Francisco Goya

Otra de las joyas de la exposición es el Cuaderno italiano, uno de sus dibujos más tempranos, contiene anotaciones manuscritas, recetas, datos biográficos y familiares. El Prado posee dibujos de todos sus álbumes y cuadernos, a excepción del que está señalado con la letra “D”, del que hay buenos ejemplos en esta muestra. Por la exposición van desfilando el Cuaderno de Sanlúcar, el de Madrid, el de bordes negros, el de viejas y brujas y el de Burdeos. Dibujos preparatorios para cartones de tapices, pinturas y estampas, copias de obras de Velázquez,  retratos familiares de su hijo Javier o su esposa, Josefa Bayeu. Muchos han sido restaurados, pero sin perder la pátina, la huella del tiempo. Goya los conservó toda su vida.  Pasaron a manos de su hijo y después de su nieto Mariano. Tras desperdigarse, acabaron en el Prado a través de distintas compras, donaciones y legados.

Ligereza y Atrevimiento de Juanito Apiñani en la de Madrid de Francisco De Goya

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Ligereza y Atrevimiento de Juanito Apiñani en la de Madrid de Francisco De Goya
Dibujo preparatorio para la Tauromaquia 20. Lápiz rojo sobre papel verjurado, 186 x 1278 mm. (1814-16). Madrid, Museo Nacional del Prado. Fuente: www.abc.es

En 2014 el Prado y la Fundación Botín firmaron un convenio de colaboración para la elaboración de un catálogo que reúne un millar de los dibujos de Goya, un proyecto que consta de cinco volúmenes. Hasta los ahora, solo uno ha salido a la luz, en el que se retiraron seis atribuciones a Goya y se incorporaron dos. Una de éstas cuelga en la exposición: «Vista de Madrid desde la pradera de san Isidro», de una colección particular de Madrid. La Fundación Botín vuelve a sumarse a un proyecto del artista. El Centro Botín de Santander se inauguró en 2017 con dos exposiciones: una con los dibujos de Goya, coorganizando con el Prado esta exposición, que permanecerá abierta hasta el 16 de febrero de 2020. Cuando se presentó en el Centro Botín el primer volumen del catálogo razonado de sus dibujos, se exhibieron sus cartas dirigidas a Martín Zapater, amigo de su infancia, entre 1775 y 1803, evidenciándose que existía algo más que una buena amistad. «Amitié amoureux», escribía Goya en sus cartas a Martín Zapater, a quien se dirigía como «Mío de mi Alma.

Caricatura alegre Cuaderno de Madrid `{`B`}`, página 63. Francisco de Goya Pincel y aguada de tinta de hollín sobre papel verjurado, 232 x 142 mm 1795-96 Madrid, Museo Nacional del Prado. Fuente: www.abc.es

Autorretrato

La exposición inicia con un espléndido autorretrato de Goya, cedido por el Metropolitan Museum de Nueva York y se cierra con un sobrecogedor dibujo del Cuaderno de Burdeos: «Aun aprendo». «Se considera un autorretrato simbólico en el que el artista declara su afán inquebrantable de desarrollo personal». Asimismo, las reveladoras las palabras que Goya escribe a Joaquín María Ferrer en una carta fechada el 20 de diciembre de 1825 y que dan título a la exposición: «Agradézcame usted mucho estas malas letras, porque ni vista, ni pulso, ni pluma, ni tintero, todo me falta, solo la voluntad me sobra».

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Autorretrato de Francisco Goya. Pincel y aguada de tinta de hollín sobre papel verjurado, 233 x 144 mm
1796
Nueva York, The Metropolitan Museum of Art, Harris Brisbane Dick Fund, 1935. Fuente: www.abc.es

Fuente:

https://www.abc.es/contentfactory/post/2019/11/19/viaje-a-la-prodigiosa-mente-de-goya/

 

El Arte del Realismo Socialista en el Museo Ruso de San Petersburgo de Málaga

Radiante Porvenir

La inauguración de la nueva exposición anual dedicada al arte del Realismo Socialista en el Museo Ruso de San Petersburgo de Málaga, un antiguo recinto de caballos de la antigua Guardia Imperial, ofrece hasta el 19 de enero una visión del trabajo de dos destacados pintores de la era soviética como Alexander Deineka y Alexander Samojvalov.

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Obra de Samojvalov en la exposición de San Petersburgo. Fuente: www.elmundo.es

Esta exposición nos acerca al legado artístico de la Unión Soviética, la cual persevera en los principales tópicos que el Realismo Socialista hizo propios y que, a través del arte, narran la historia de aquella inmensa nación, que dejó de existir hace ya más de veinte años.  La exhibición cuenta en total, 300 obras de 37 museos y 9 colecciones privadas que incluyen pinturas, esculturas y fotografías.

Radiante Porvenir. El arte del Realismo Socialista

La Colección del Museo Ruso de San Petersburgo de Málaga versa sobre el arte del «Realismo socialista». La exposición anual “Radiante porvenir. El arte del realismo socialista”, constituye más de un centenar de obras realizadas entre 1930 y la década de 1950, un período extremadamente controvertido en la historia del arte ruso.

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Entrada a la Exposición «Radiante Porvenir». Fuente: demuseospormalaga.com/

«Radiante porvenir» muestra el arte desarrollado en Rusia entre los años 1930 a 1950. La aparición de la Unión Soviética en 1922, tuvo a Vladimir Ilich Lenin y Iósif Stalin como sus principales “Líderes. Aquellos hombres, salidos del pueblo, se convertirían en íconos que el nuevo arte debía enaltecer.

Durante la época del régimen totalitario de Stalin, los artistas vanguardistas rusos más importantes como Kandisky,  Chagal o Malevich, fueron apartados sistemáticamente cuando no eran encarcelados para ser reeducados. El arte queda en mano de los artistas rusos más «académicos» que cultivan el arte figurativo, fácil de entender para el pueblo y con el que mandar mensajes claros y directos. Buscaban de forma épica y grandiosa mostrar el avance que se iba realizando en la industria, la agricultura o la carrera espacial. Los obreros participaban de los laboratorios y los soldados ganaban guerras, pero solo era una parte de la realidad. Una media verdad porque estaba prohibido explicar errores, fracasos o la represión.

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La lucha por la paz. Fuente: www.arteporexcelencias.com

El arte al servicio del poder muestra un estilo pictórico donde las obras estaban cargadas de simbología y mensaje socialista. Los líderes como Lenin o Stalin eran retratados como semidioses.

La exposición consta de 7 partes bien diferenciadas y bien organizadas como sello de identidad del museo.

Líderes

La primera parte se llama «Lideres», donde se dedican tres salas de la exposición a los retratos y estatuas de Lenin y Stalin. Por un lado, Lenin aparece como  un intelectual y Stalin como un dirigente poderoso.

En uno está Lenin en la tribuna, junto a sus camaradas del Partido Socialdemócrata, caminando junto al mar de Finlandia, o en el campo, sentado ante una hoguera de increíble realismo.   La «Estatua de Lenin» hecha en piedra roja con un acabado y una pose increíble con mirada al horizonte y un paso adelante. Muy sutil pero muy claro el mensaje de «En el V Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en Londres», donde estaban bolcheviques y mencheviques. En él están muy calmados y dialogando Lenin, Gorki y Stalin mientras que los mencheviques están tirándose los trastos  a la cabeza, discutiendo de forma agresiva.

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Vladimir Lenin de Serguei Merkurov. Fuente: demuseospormalaga.com/

La zona de Stalin es una pequeña sala donde se ha reproducido lo que podría ser un despacho de un dirigente de pueblo de la época, con proclamas, periódicos, libros «oficiales», un busto grande y basto de Lenin. En una de las piezas, la más fascinante de este espacio, aparece Stalin y el comisario de defensa Voroshílov paseando por las murallas del Kremlin. También lo vemos prestando juramento en el Segundo Congreso de los Soviets o junto al féretro del destacado líder bolchevique Kírov.

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Stalin y Voroshílov pasean por las murallas del Kremlin. Fuente: www.arteporexcelencias.com

El hombre nuevo

La zona denominada «El hombre nuevo», un pasillo de transito con muchas mujeres sonrientes, intelectuales, políticas y campesinas con reuniones y gente feliz cantando. Un precioso cuadro con una mujer rubia vestida al estilo europeo comparte protagonismo y abrazo con una mujer de piel morena al estilo oriental. El cuadro se llama «Delegadas» y el mensaje de pueblos unidos con mujeres protagonistas de la política es claro.

Para la felicidad del pueblo

Tras una pequeña sala dedicada a “El hombre nuevo”, encontramos óleos monumentales que relatan como aquellos líderes omnipresentes trabajaban «Para la felicidad del pueblo». En esta zona es donde más se evidencia el poder que Stalin  y lo que quería representar. Hay cuadros gigantes donde el dictador está reunido haciendo grandes acuerdos históricos como la firma del tratado de amistad y colaboración con la República Popular China (1950), sesiones de la Academia de las Ciencias para la construcción del principal canal del Turquestán, encuentros entre actores del teatro Stanislavski y militares de la fuerza aérea.

En el cuadro titulado «Sesión del presidium de la Academia de las Ciencias de la Unión Soviética», se observa una reunión de eruditos que discuten un proyecto en torno a varias mesas. La luz de los ventanales del fondo ilumina a las mujeres, viejos científicos con bonete dan paso a jóvenes de chaqueta y corbata, la nueva Rusia. Y todo presidido por un gran busto de Stalin y Lenin.

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«Sesión del Presidium de la Academia de las Ciencias de la Unión Soviética» de Vasili Yekanov explicado por una mediadora del museo. Fuente: demuseospormalaga.com/

En otro lienzo, se observa a Stalin, junto a sus colaboradores más cercanos discutiendo sobre un mapa las futuras plantaciones forestales; la transformación de la naturaleza en la que tendrían poder los soviéticos y sobre los hombres. En este óleo, uno de sus personajes fue oculto tras una capa de pintura que el espectador actual no es capaz de notar. Se trata de Lavrenti Beria, director de la KGB entre 1938 y 1953.

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Para la felicidad del pueblo. Fuente: www.arteporexcelencias.com

Trabajar por el futuro

El centro de la siguiente zona denominada «Trabajar por el futuro» es artísticamente una de las más interesantes donde son los hombres y mujeres del pueblo los protagonistas, principalmente las mujeres. Es en esta época cuando la mujer rusa deja de ser madre y esposa y se une a la construcción de la nueva patria, que la pone al frente de cooperativas agrícolas (koljos), a conducir maquinarias pesadas, siendo libres y autosuficientes. Es una sala dedicada a los trabajadores, a las fundiciones de acero, los campesinos y la revolución industrial y agrícola que emprendió el stalinismo. En el centro de la sala el boceto en bronce de «Obrero y koljosiana» de la artista Vera Mujina. La estatua final mediría 35 metros, incluido el pedestal y estaba coronando el pabellón Ruso de la Exposición Universal de 1937.

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Obrero y Koljosiana de Vera Mujina. Fuente: demuseospormalaga.com/

Aunque realista el estilo es muy modernista e expresionista, el «Retrato del trabajador de choque I.I. Guriat» de Vasili Zverev, muestra su mirada altiva, realzan las expresiones de su cara y su pose.

Los temas sociales e industriales dominan también estas salas. Sin embargo, la obra más realista aquí se centra en los hombres que hacían posible el desarrollo de la industria minera y metalúrgica del oro y el acero.  “Mineros escriben una carta…”, de 1937, es una composición de un brillo y veracidad impresionantes, quizás por la radiante luz de los Urales, tan bien plasmada por Vasili Yakovlev.

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Mineros escriben una carta. Fuente: www.arteporexcelencias

 Deportes

La zona dedicada a «Deportes» es donde más destacaron los rusos de la época stalinista. La obra «Corredores» de Aleksandr Deineka, uno de los pintores más importantes del Estilo Socialista, es un ejemplo de su trabajo siempre muy esquemático, con pocos detalles pero muy dinámico, con mucho movimiento. Colores apagados, algo planos pero donde la fuerza y la sutil estrella roja en todos los pantalones de los atletas mandan el mensaje. Hay varios cuadros de Deineka en esta exposición que exhibe todas las claves artísticas del estilo del realismo socialista.

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«S.M. Kirov en un desfile de atletas» de A. Samojvalov. Fuente: demuseospormalaga.com/

El “Deporte” ocupa otro sitio importante en la vida del pueblo soviético, aunado al arte de la época. Aquello de “espíritu sano, cuerpo sano” se convirtió en premisa para el hombre nuevo, que tenía en el deporte y la cultura un apoyo para enfrentar cualquier dificultad.  Sin embargo, esta atmósfera entusiasta y fructífera quedó eclipsada por la sombra oscura de la guerra. En junio de 1941 el ejército alemán invadió la URSS y otra vez son las mujeres el apoyo de una nación que lucha por su existencia.

La gran guerra patriótica

La sala de «La gran guerra patriótica»  está llena de cuadros potentes, emocionales, cruentos y piadosos como son las guerras. En ella se exhibe un cuadro gigantesco, titulado «El asalto de Sebastopol», que muestra las claves de «propaganda». Los rusos están avanzando, limpios, con los fusiles en alto y con las guerreras perfectamente abotonadas. Los alemanes están todos con el cuerpo hacia atrás, sucios, mal iluminados y algunos con la guerrera abierta viéndose la camiseta. La ciudad al fondo completamente destruida pero con un mar muy azul y una iluminación sobre los soldados rusos iguales al fondo del mismo color.

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Sala de «La gran guerra patriótica» con «El asalto de Sebastopol» y «El as derribado». Fuente: demuseospormalaga.com/

Otro de los cuadros de Deineka de esta exposición es «El as derribado», donde se observa a un aviador alemán que cae del cielo sobre unas vigas de acero. En él hay un mensaje oculto, porque acero en alemán se dice Stalin. Un detalle que no está en el catálogo, ni en la ficha técnica del cuadro.

Esta sala incluye dos cuadros con una composición y enfoque moderno, muy fotográficos, como es el caso de las obras tituladas, «Carretera en la línea del frente» y «Estación de ferrocarril en otoño», ambos de Yuri Pímenov. En el caso del primero hay un primer plano desde atrás de una conductora que te hace parecer en el cuadro como si fueras alguien que viaja en un automóvil. Moderno y clásico como la mujer que está en la estación del ferrocarril volviendo de la guerra con una botella de leche en su mochila.

Después de la guerra

La exposición termina con la sala «Después de la guerra» con cuadros optimistas y alegres que vuelven a mirar al futuro, al progreso y a la paz. El principio bíblico de convertir las espadas en arados toma vida, no solo en la escultura que se incluye en la muestra, sino también en el deseo de los soviéticos de volver a disfrutar del sol, del trabajo libre.

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En campos apacibles. Fuente: www.arteporexcelencias

El cuadro «Regreso» de Lidia Frolova-Bagreieva es el más conmovedor, donde un oficial de marina que regresa de la guerra abraza a su hijo frente a una ventana llena de luz.  El cuadro es muy dulce, sencillo en elementos, muy silencioso y estéticamente bastante esquemático. La pintora refleja el regreso de su marido marino de la guerra, una realidad que miraban de nuevo al futuro y del que esperaban prosperidad y progreso.

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Fragmento de «Regreso» de Lidia Frolova. Fuente: demuseospormalaga.com/

La exposición

La exposición es una apuesta valiente por parte del Museo Ruso de San Petersburgo. La carga ideológica de este estilo artístico aún está muy presente en nuestros días y la historia que tiene detrás aún es objeto de debates y controversias. Pero es historia, parte de la historia de Rusia y la están contando desde el arte, que es la mejor forma de conocer la historia.

Referencias

http://demuseospormalaga.com/el-arte-del-realismo-socialista-en-el-museo-ruso-de-san-petersburgo-de-malaga/

https://www.arteporexcelencias.com/es/radiante-porvenir-el-arte-del-realismo-socialista

https://www.genmalaga.com/evento/exposicion-radiante-porvenir-arte-del-realismo-socialista/

https://www.elmundo.es/cultura/2019/12/04/5de68cd2fc6c8362058b4580.html

https://artcayuso.blogspot.com/2010/11/realismo-socialista.html

El Museo Nacional del Prado celebra su bicentenario

Bicentenario

Este martes 19 de noviembre, el Museo Nacional del Prado celebra su bicentenario. Hace 200 años, abrió sus puertas en Madrid el Museo Real, génesis de la actual pinacoteca.

El Museo Nacional del Prado, ubicado en Madrid, España, es uno de los más importantes del mundo. Desde el 2013, ocupa el 18° lugar entre los museos de arte y alberga obras de maestros europeos desde el siglo XVI hasta el XIX.

Sus principales atracciones radican en la amplia presencia de obras de Velásquez, el Greco, Goya, Tiziano, Rubens y el Bosco.

Hasta febrero de 2017, el inventario de bienes artísticos comprendía de más de 35000 objetos desglosados de la siguiente manera: 8045 pinturas, 9561 dibujos, 5973 estampas y 34 matrices de estampación, 971 esculturas (además de 154 fragmentos), 1189 piezas de arte decorativo, 38 armas y armaduras, 2155 medallas y monedas, por encima de 15 000 fotografías, 4 libros y 155 mapas.

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Museo Nacional del Preado. Fuente: okdiario.com

Historia

El edificio que alberga el Museo de Prado, fue construido por orden de Carlos III, basado en los los diseños del arquitecto Juan de Villanueva en 1785.

Las obras de construcción se iniciaron durante el reinado de Carlos III hasta la regencia de Carlos IV, quedando el edificio finalizado a principios del siglo XIX. No obstante, fue usado para fines militares con la llegada de las tropas francesas a España y la Guerra de la Independencia, dejándolo en un estado de ruina.

A partir de 1818, el rey Fernando VII y su esposa Isabel de Braganza, aportaron fondos para el inicio de la recuperación del edificio, basado en el nuevo diseño de Villanueva, quien fue sustituido tras su muerte por su discípulo Antonio López Aguado.

Los tesoros de Fernando VII

Fernando VII se encargó de depositar parte de las colecciones reales conformadas desde el siglo XVI, primero con los Austrias y posteriormente con los Borbones. Entre las piezas que habían ido acumulando los distintos monarcas españoles sobresalen tesoros como El jardín de las delicias, de El Bosco; El caballero de la mano en el pecho, de El Greco; Las meninas, de Velázquez y La familia de Carlos IV, de Goya, entre otros.

El 18 de diciembre de 1869, tras el destronamiento de Isabel II, entró en vigencia una Ley que abolió el patrimonio de la Corona, el cual decreta que el museo pasa a formar parte de los “bienes de la nación”.

Fernando VII
Fernando VII. Fuente: es.wikipedia.org

El Museo del Prado en decadencia

Entre los siglos XIX y XX, el Prado estuvo en una situación de precariedad, debido al aporte insuficiente de recursos, por parte del Estado y las deficientes medidas de seguridad.  El artículo de Mariano de Cavia, publicado en 1891 en la portada de El Liberal, provocó una falsa alarma de incendio que ocasionó la adopción de medidas de urgencia para el mejoramiento del museo.

El Museo del Prado expoliado

En 1918, cuando el Tesoro del Delfin fue objeto del expolio, por parte de un empleado del museo, Rafael Coba. La mayoría de las piezas fueron recuperadas, a excepción de once; treinta y cinco de ellas presentaban desperfectos muy severos. Sin embargo, el museo sufrió otros robos en 1897 con la sustracción de un boceto de Murillo, Santa Ana enseñando a leer a la Virgen; y en 1961 otro ladrón intentó entrar al edificio por el tejado, aunque cayó al vacío y falleció.

El Museo del Prado en tiempos de crisis

Desde el comienzo de la contienda en 1936 se desarrolló la operación de salvamento de patrimonio español más importante de la historia: un éxodo que se prolongó durante tres años en el que las fuerzas republicanas evacuaron de España las principales obras del museo. Una gran parte de las obras maestras del Prado fueron evacuadas durante la Guerra Civil, ante el temor de que los bombardeos del bando franquista destruyesen el edificio y su contenido; así como, las cincuenta y cuatro obras del NAM, entre las cuales se encontraban: La condesa de Chinchón, de Goya y La condesa de Santovenia, de Eduardo Rosales.

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La condesa de Chinchón, de Goya. Fuente artehistoria.com

La ampliación de las instalaciones

A partir de los años 60, el Prado sufría limitaciones de espacio, debido a la gran afluencia turística. A lo largo de estos dos siglos, el número de visitantes ha ido creciendo exponencialmente, hasta alcanzar los 3.672.853 en 2018. En este tiempo se han acometido varias reformas sobre el edificio original de Villanueva, la primera en 1847. El proyecto de ampliación más ambicioso se llevó a cabo entre 2001 y 2007, cuando Rafael Moneo diseñó un anexo a la sede original, la llamada «ampliación de los Jerónimos».

Inventario de obras

En la actualidad, el Museo del Prado posee un inventario de 8.100 obras, de las cuales 1.300 se muestran en sus salas a lo largo de todo el año en su colección permanente.

Entre las obras de arte exhibidas en la pinacoteca destacan, cuadros como La anunciación, de Fra Angélico; El descendimiento de la cruz, de Roger van der Weyden; el Autorretrato de Alberto Durero y Las tres gracias, de Rubens, entre otros muchos.

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Salas de exhibicion del Museo Nacional del Prado. Fuente: ticketea.com

“Museo para los pintores”

Desde sus inicios a principios del siglo xix, el Museo del Prado ha contribuido al estudio y difusión de la pintura española, convirtiéndose además en un “museo para los pintores”, lugar de aprendizaje e inspiración para las nuevas generaciones de artistas como Eduardo Rosales, Francisco Pradilla, Ignacio Zuloaga y Joaquín Sorolla, entre muchos otros

También acudieron al museo los dos artistas que alcanzarían la fama universal: Pablo Picasso y Salvador Dalí. También asistieron a la pinacoteca madrileña los pintores franceses más innovadores del realismo y del impresionismo, como Pierre-Auguste Renoir, Edgar Degas, Toulouse-Lautrec y Édouard Manet, por nombrar algunos.

El Museo del Prado cumple dos siglos

Este 19 de noviembre, se conmemoran los 200 años del Museo Nacional del Prado. La celebración de su bicentenario comienza con una exposición que traspasa su relato con el de España y resalta la influencia de la colección en los grandes artistas. Para ello, se propone un recorrido por las historias en paralelo del museo y de España. También celebra el enorme poder de influencia de su colección en la modernidad de pintores españoles (Picasso o Antonio Saura) y extranjeros (Manet o Pollock).

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Visitantes del Museo Nacional del Prado. Fuente: elpais.com

Referencias:

https://es.wikipedia.org/wiki/Museo_del_Prado

https://elpais.com/cultura/2019/11/19/actualidad/1574118122_186467.html

https://elpais.com/cultura/2018/11/16/actualidad/1542396527_650402.html