“Quién escribirá nuestra historia”, una crónica de valentía moral

“Quién escribirá nuestra historia”

¿Quién contará nuestra historia? es el título del libro del historiador Samuel Kassov, publicado en 2007 sobre el grupo Oneg Shabat (“La alegría del Shabat”), dirigido por el historiador Emanuel Ringelblum y el archivo secreto del gueto de Varsovia.

El impresionante drama documental dirigido por la directora Roberta Grossman y producido por Nancy Spielberg (hermana menor de Steven Spielberg), es un monumento al archivo secreto judío del gueto de Varsovia. Se trata de la cruda crónica extraordinaria sobre los horrores que se vivieron en la Segunda Guerra Mundial.

El film sobre el archivo secreto del gueto de Varsovia se estrenó a nivel mundial el pasado 27 de enero, Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto. El evento dl estreno está previsto en Francia, Brasil y Sudáfrica, entre otros lugares del mundo.

El Espacio Ana Frank trae un evento sin precedentes que pretende redescubrir los archivos escondidos del Gueto de Varsovia. El film cuenta la historia de lo ocurrido dentro del Gueto en el que murieron más de 450.000 personas. Los registros documentales en los cuales se basó la filmación de esta película, fueron preservados en latas de leche y cajas de hojalata que estaban enterrados. Este registro sigue siendo un poderoso ejemplo de resistencia y un intento heroico de salvaguardar la historia para no olvidar jamás el terror del Holocausto.

“Quién escribirá nuestra historia”
Fuente: oceandrive.com.ve

¿Quién escribirá nuestra historia?

Quién escribirá nuestra historia narra los primeros meses de la guerra en Polonia, el establecimiento del gueto de Varsovia, las condiciones horribles en el gueto, las deportaciones masivas a Treblinka en el verano de 1942, la rebelión del gueto de Varsovia y la masacre final de los nazis en 1943.

El largometraje Quién escribirá nuestra historia, se trata de la primera película sobre el grupo Oneg Shabat, creado clandestinamente en 1940, el cual estaba dirigido por el historiador Emanuel Ringelblum (1900-1944), y que funcionó hasta su aniquilación. Con el propósito de mostrar la verdad completamente transparente, el grupo de 5 personas comenzó a escribir sus vivencias y a enterrarlas. Todo mientras las víctimas se encontraban en medio del Gueto. Únicamente ellos sabían del proyecto y solo 2 sobrevivieron.

La organización Espacio Anna Frank indica en su página Web lo siguiente: “La película narra la organización de un archivo secreto y clandestino en el Gueto de Varsovia desde noviembre de 1940, organizado por el historiador Emanuel Ringelblum, con un grupo de intelectuales de distintos ámbitos políticos, ideológicos, religiosos con el fin de preservar, en forma escrita, la vida en el Gueto de Varsovia y el sufrimiento de sus habitantes. El archivo recoge opiniones de rabinos, periodistas, filósofos, jóvenes, niños, maestros, en fin todas las representaciones de la sociedad, en documentos como monografías, cartas, documentos, periódicos, diarios y dibujos. Emanuel Ringelblum entendió que el destino final de las 450,000 personas hacinadas en el Gueto de Varsovia era la muerte, de ahí la necesidad de escribir la historia de la vida allí, en un importante acto de valentía moral”.

“Quién escribirá nuestra historia”
Fuente: oceandrive.com.ve

El Shabat

En el film Quién escribirá nuestra historia, se muestra como con gran riesgo para sus vidas, el historiador Emanuel Ringelblum, y su grupo documentaron la vida diaria en el Gueto de Varsovia y reunieron evidencia de la aterradora experiencia sufrida por la comunidad judía bajo el nombre en clave de “Oneg Shabat”.

Ringelblum se empeñó en que el registro de la tragedia que vivieron los judíos polacos en el gueto debería sobrevivir a la destrucción causada por los nazis. Es por ello que el historiador y su grupo  enterraron el archivo en cajas de hojalata y latas de leche, el cual sigue siendo un poderoso ejemplo de resistencia y un intento heroico de salvaguardar la historia para no olvidar jamás el terror del Holocausto.

“Quién escribirá nuestra historia”
Fuente: oceandrive.com.ve

La historia desconocida más importante del Holocausto

En noviembre de 1940, días después de que los nazis encerraron a 450.000 judíos polacos en el Gueto de Varsovia, un grupo clandestino de periodistas e intelectuales decidieron formar una resistencia. Organizado por el historiador Emanuel Ringelblum, el grupo clandestino, cuyo nombre en clave era Óneg Shabat, (“La alegría del Shabat”),  luchó  para derrotar las mentiras y propaganda nazi.

Estos archivos contenían todo tipo de documentos de la vida cotidiana, así como informes, diarios y testimonios que los propios miembros de Oneg Shabat habían escrito o incitado a escribir a otras personas. Ellos vencieron a su enemigo criminal con la mejor arma  -la verdad- y lo arriesgaron todo para que el archivo sobreviviera a la guerra, incluso si ellos no lo lograrían. Así este film se ha convertido en la historia desconocida más importante del Holocausto.

“Quién escribirá nuestra historia”
Fuente: oceandrive.com.ve

La importancia de nunca olvidar 

La veracidad de sus hechos contados en primera persona. Tener testimonios de personas que padecieron en carne propia las torturas, hace que el documental sea todavía más impactante. Para el embajador Milos Alcalay, presidente de Espacio Anna Frank, la relevancia del film es que “se logró derrotar lo que pudo ser una caricatura distorsionada del pueblo judío por parte del nazismo a través de los testimonios de quienes fueron testigos de la tragedia del Gueto de Varsovia, en lo que representó la búsqueda de la verdad, la lucha por la libertad y la vida. Hoy cuando empiezan a asomarse sombras de mentiras, discriminación y destrucción, es muy importante frente a las tensiones que vivimos, que recordemos que no debemos permitir que se repita el genocidio, la destrucción o el odio contra una nación o grupos que piensen distinto”.

La resistencia expresada de muchas maneras

Para mayor comprensión del Holocausto y sus dimensiones,Espacio Anna Frank estrenó justo antes del largometraje, el corto titulado, «Las voces de ayer nos hablan hoy». Se trata de una pieza audiovisual que explica, en forma ágil y didáctica, cómo a principios del siglo XX, los partidarios de ideologías y falsas creencias buscaban fundamentarlas en la ciencia para hacerlas pasar por verdades irrefutables. Con una duración de 7 minutos, el corto, realizado con la técnica de animación stop motion,  muestra que una de las causas del Holocausto fue la creencia de que las diferencias genéticas colocan a un grupo humano por encima de otro, es decir, que existen razas humanas más fuertes e inteligentes que otras.

Así mismo,Espacio Anna Frank presentó en la entrada de la Concha Acústica de Bello Monte, la exposición «Recuerda, Reflexiona, Reacciona», que representa el fenómeno de los genocidios, los cuales hoy siguen pasando en el mundo.

“Quién escribirá nuestra historia”
Fuente: puntodecorte.com

La gran sala de cine

La película Quién escribirá nuestra historia, fue presentada por la organización sin fines de lucro, Espacio Anna Frank, el pasado sábado 25 de enero,  en la Concha Acústica de Bello Monte, como parte de su conmemoración In Memoriam 2020, el cual se realiza todos los años. La cinta cinematográfica proyecta un mensaje de recordar algo que es necesario que no se olvide: El Holocausto o la Shoá.

El largometraje también fue proyectado en 13 estados de Venezuela y en 21 salas de Cinex y Cines Unidos. La presentación del filme a nivel nacional, forma parte de la programación “In Memoriam 2020” de Espacio Anna Frank, en el marco de la Resolución 60/7 de la Organización de las Naciones Unidas, que designó el 27 de enero como Día Internacional de la Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto, fecha en la que, el ejército soviético liberó Auschwitz, el mayor campo de exterminio nazi.

La actividad se realizó bajo el patrocinio de las embajadas de Alemania, Argentina, Italia, Reino de los Países Bajos, Francia, España, Suiza y Polonia y como aliados: la Alcaldía de Baruta, el Comité Venezolano de Yad Vashem, la Concha Acústica de Bello Monte, la empresa distribuidora de películas Blancica,  los circuitos de cine: Cinex, Cines Unidos y Circuito Gran Cine, por medio de su Fundación Hacer Cine, así como el Circuito Unión Radio.

Referencias

https://puntodecorte.com/pelicula-quien-escribira-nuestra-historia/

https://oceandrive.com.ve/entretenimiento/quien-escribira-nuestra-historia-una-pelicula-sobre-el-gueto-de-varsovia-llega-a-la-concha-acustica-de-bello-monte/

https://www.elimpulso.com/2020/01/20/quien-escribira-nuestra-historia-la-pelicula-que-revela-la-resistencia-judia-contra-el-genocidio/

https://espacioannafrank.org/quien-escribira-nuestra-historia-redescubriendo-los-archivos-escondidos-del-gueto-de-varsovia/

https://esferacultural.com/quien-escribira-nuestra-historia-redescubre-los-archivos-del-gueto-de-varsovia/18260

https://elestimulo.com/espacio-anna-frank-proyectara-pelicula-sobre-gueto-de-varsovia/

https://www.dw.com/es/gueto-de-varsovia-qui%C3%A9n-contar%C3%A1-nuestra-historia/a-47239746

http://www.grancine.net/noticias-detalle.php?id=8715

https://www.youtube.com/watch?v=AheAwjZI6kM

Las 1.500 obras que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial

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Después de la Segunda Guerra Mundial habían desaparecido cientos de obras de arte desde diferentes frentes. En 2011, la revista alemana Focus publicó la noticia cuando apareció una colección de más de 1500 obras en el apartamento de Cornelius Gurlitt, natural de Munich. Un anciano de 80 años de edad que fue el heredero de más de un millar y medio de obras que su padre Hildebrand Gurlitt, un historiador y mecenas, había ocultado durante los años del conflicto.

Luego de la caída de los nazis, Cornelius negó tener las obras de arte. Su secreto ha sido salvaguardado durante casi setenta años. Una selección extraordinaria de obras, fue resguardada por el anciano que decidió protegerlas del famoso Holocausto resguardándolas cuidadosamente tras las baldosas de una cocina o envolviéndolas en latas de comida. Entre las piezas que se podían encontrar había obras dePablo Picasso, Paul Klee, Henri Matisse, Oskar Kokoschka entre otros.

Las obras fueron salvadas de Hitler

Durante la Segunda Guerra Mundial, Adolf Hitler prohibió todo tipo de producciones artísticas que “no compaginaban” con los ideales de sus políticas. Las quemas masivas de “libros prohibidos”; formaban parte de la cotidianidad. Las obras de arte eran confiscadas (por su valor monetario) y de no ser consideradas aceptables por el mandatario, eran destrozadas.

Las prohibiciones de Hitler se transformaron en el negocio de muchos. El padre de Cornelius, Hildebrand Gurlitt (1895-1956), fue uno de los principales marchantes autorizados por el régimen nazi para vender las obras confiscadas de los museos y coleccionistas alemanes al ser consideradas «arte degenerado», epígrafe que incluyó a impresionistas, surrealistas, cubistas o expresionistas.

Hildebrand Gurlitt es conocido ser uno de los mercaderes de arte más importantes del Tercer Reich, quien se encargó de crear su propia colección privada y clandestina, debido a las expropiaciones del ejército alemán. Todas las obras fueron confiscadas a familias judías o compradas bajo condiciones desfavorables para los que las vendían. Hildebrand murió y dejó  a Cornelius con la increíble colección bajo su cuidado.

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Hitler, ante obras de “arte degenerado” que ordenó retirar de los museos alemanes. Fuente: elpais.com

El descubrimiento

Cornelius se había encargado de proteger la colección y la dividió, distribuyendolas entre su apartamento en Múnich (Alemania) y su casa de Salzburgo (Austria). Comprende en total 1.500 obras de grandes artistas como Matisse, Chagall, Klee, Beckmann, Rodin, Canaletto, entre otras figuras importantes de la expresión.

El 10 de septiembre de 2010, Cornelius se montó en un tren que realizaba el trayecto Zúrich-Múnich, cuando la policía en un control típico aduanero, advirtió que llevaba 10.000 euros en sus bolsillos. Enseguida encendió una alerta en el país y decidieron iniciar una investigación. Los funcionarios de Aduanas dieron con el tesoro artístico en primavera de 2011, después de que el anciano les llamara la atención durante su viaje en tren entre Múnich y Suiza. Llevaba 18 billetes de 500 euros en los bolsillos.

Dos años después, la fiscalía tuvo la autorización judicial para registrar el el apartamento del anciano en Múnich, cuando se encontró una colección más grande que la de La Galería de Londres. El estrés que le provocó a Gurlitt haber sido descubierto, le provocó un infarto y murió el 6 de mayo del 2014.

La colección está valorada en 1.000 millones de euros, según estimaciones de Meike Hoffmann, una historiadora del arte de Berlín, encargada de esclarecer el valor y el origen de las piezas. La lista de autores de las obras incluye un catálogo de la obra pictórica más significativa del pasado siglo, entre los que se menciona: Pablo Picasso, Henri Matisse, Marc Chagall, Paul Klee, Ernst Ludwig Kirchner, Emil Nolde, Franz Marc, Max Beckmann, Max Liebermann.

Cornelius Gurlitt
Cornelius Gurlitt. Fuente: oceandrive.com.ve

La revista Focus publicó la noticia

En 2011, la revista alemana Focus publicó la noticia cuando aparecieron más de 1500 obras en el apartamento de Cornelius Gurlitt, en Munich. Según relata «Focus», las obras fueron robadas por los nazis a coleccionistas judíos o las confiscaron. Alrededor de 300 forman parte de lo que los nazis llamaron «arte degenerado». En el caso de unos 200 cuadros, sus propietarios legítimos habían denunciado su desaparición. Según la revista alemana, las autoridades bávaras quisieron mantener en secreto el hallazgo por temor a los problemas diplomáticos y jurídicos que podrían surgir por posibles reclamaciones de los propietarios legítimos de las obras.

Según «Focus», las obras fueron adquiridas en las décadas de 1930 y 1940 por  Hildebrand Gurlitt. Durante las últimas décadas, su hijo Cornelius las guardó en su apartamento que, a juzgar por la descripción de «Focus», es cualquier cosa menos lujoso. Las obras se encontraban empaquetadas en distintas habitaciones oscuras, «llenas de basura», según la revista, y con estanterías montadas «de cualquier manera» por el propio anciano. La obra más antigua se remonta en el siglo XVI y todas, al margen de la suciedad y el polvo.

Cuando lo descubrieron, los funcionarios bávaros tardaron varios días en sacar las obras de la vivienda, y el sospechoso no opuso resistencia en ningún momento. Gurlitt no fue acusado de ningún delito y no hubo orden de detención dictada contra él.

Medio siglo perdidas

Durante los cincuenta años,  las obras permanecieron en un almacén clandestino, en el apartamento de Cornelius Gurlitt. El piso particular del apartamento de Cornelius encerraba un tesoro y una sorpresa para los agentes de Aduanas: 1.500 obras pintadas por lo más granado del periodo de entreguerras del siglo XX, valoradas en 1.000 millones de euros. Lienzos de Pablo Picasso, Emil Nolde, Henri Matisse, Max Beckmann o Max Liebermann.

El anciano vendió algunas de ellas y vivió de los ingresos que le reportaron. Incluso después de la confiscación de los cuadros, Cornelius también vendió un cuadro de Max Beckmann por 864.000 euros en la casa de subastas Lempertz de Colonia. Una de las obras decomisadas, fue un Matisse que pertenecía al coleccionista de arte judío Paul Rosenberg, abuelo de la periodista francesa Anne Sinclair. Sinclair lleva años luchando por la devolución de los cuadros de su abuelo robados por los nazis. Se trata de un retrato de mujer que Rosenberg tuvo que dejar en París al huir de los nazis.

En 2013, se subieron a internet una base de datos sobre obras de arte pertenecientes a judíos y robadas por los nazis durante la II Guerra Mundial, a iniciativa del Getty Research Institute de Los Ángeles.

Por su parte, la Asociación Nacional de Museos de Holanda puso en marcha un inventario de 139 obras para que las familias judías identifiquen y recuperen las obras que les fueron arrebatadas.

Un gran aporte para el arte

Pese a que las pinturas tenían terribles marcas de guerra, las 1.500 pinturas se mantenían en buen estado. Antes de morir, Cornelius decidió entregar todas sus piezas al Museo de Arte de Berna, en Suiza. El Museo se dio a la dura tarea de rastrear a los dueños originales de las obras para tratar de remendar los errores del pasado de Gurlitt.

Museo de Arte de Berna
Museo de Arte de Berna. Fuente: oceandrive.com.ve

Referencias

https://oceandrive.com.ve/zz-carrusel/estaba-escondida-la-misteriosa-coleccion-de-1-500-obras-que-sobrevivio-a-la-segunda-guerra-mundial/

https://www.artelista.com/blog/las-pinturas-perdidas-en-la-segunda-guerra-mundial/

https://www.abc.es/cultura/arte/20131103/abci-recuperan-obras-arte-robadas-201311031421.html

https://elpais.com/cultura/2013/11/03/actualidad/1383505840_170909.html

https://www.elespectador.com/noticias/cultura/los-1500-cuadros-confiscados-los-nazis-articulo-456613