‘Mujercitas’, una historia con perspectiva feminista

Mujercitas

‘Mujercitas’ es un libro extraordinario publicado en 1868, el cual revolucionó el mundo de la literatura feminista. Louisa May Alcott, se arriesgó a contar parte de su historia, a través de cuatro niñas que viven en medio del paso de la niñez hacia la madurez y las consecuencias de la Guerra Civil de Estados Unidos.

A pesar de la existencia de diversas versiones de la obra de Louise May Alcott, la actriz estadounidense Greta Gerwig llevó este clásico de la literatura universal a la gran pantalla. Mujercitas narra la vida familiar de cuatro jóvenes hermanas: Meg, Jo, Amy y Beth March que enfrentan el paso de la madurez, mientras se desarrolla la Guerra de Secesión en Estados Unidos.

¿De qué se trata la novela?

Es una novela semi autobiográfica de la infancia de Louisa May Alcott, quien creció en Massachusetts con sus 3 hermanas, en condiciones muy similares a sus personajes. La historia narra la vida de cuatro hermanas que buscan su camino a la adultez de la mejor forma posible. Alcott explora de manera sublime todas las preocupaciones que pueden pasar por la mente de una mujer en crecimiento.

Mujercitas
Mujercitas, la novela escrita por Louisa May Alcott en 1868. Fuente: oceandrive.com.ve

La importancia de la obra

La igualdad de derechos fue muy difícil en aquellos tiempos para las mujeres, debido a que las limitaciones de la época eran inimaginables. Más que una novela para jóvenes, es una crítica social que habla sobre las injusticias de la época.

Mujercitas
Mujercitas está basada en la vida íntima de la escritora, quien se ve a sí misma como Jo, una hermana que queire ser escritora. Fuente: oceandrive.com.ve

Mujercitas en la conquista del séptimo arte

Las adaptaciones cinematográficas han sido todo un éxito. La historia de las 4 hermanas llegó a la gran pantalla desde 1917 con la primera versión de Alexander Butler. Mujercitas  ya ha sido realizada en 7 versiones diferentes, siendo la última, de Greta Gerwig una de las más comentadas debido a sus 6 nominaciones al Óscar. Con esta adaptación Gerwig nos regala una de las mejores películas del 2019 y varias lecciones valiosas sobre la sororidad, la amistad, la familia y el amor. Es una historia que enseña sobre el amor, el trabajo y la vocación, al mismo tiempo repasa importantes tópicos sociales. La narrativa no tiene fecha de vencimiento y es sin duda, mucho más que un libro.

Los Flashbacks, el recurso más acertado del filme

Greta Gerwig optó por el recurso de los flasbacks para sustituir un tiempo lineal. Una decisión acertada que dota ciertas escenas de mayor emotividad al realizar ese contraste entre los recuerdos y el presente de las hermanas March. Las conexiones entre la realidad y la ficción, no solo son un elemento fascinante de ‘Mujercitas’, sino también su estructura narrativa,  siempre rica en emociones complejas.

Con una paleta de colores fríos y cálidos para diferenciar el pasado del presente, permiten al espectador adentrarse en la trama sin ningún inconveniente, en favor de un ambicioso ensayo sobre la relación entre los cimientos del pasado, las decisiones del presente y las consecuencias del futuro.

Mujercitas
Mujercitas. Fuente: www.enfemenino.com

Mujercitas cuenta con el mejor reparto

Hace 25 años se estrenó la película dirigida por Gillian Armstrong, ‘Mujercitas’ y protagonizadas por Winona Ryder, Christian Bale, Susan Sarandon, Kristen Dunst y Claire Danes. Desde entonces, esa fue la última versión más reconocida de la historia, desde que en 1933 se estrenara la protagonizada por Katherine Hepburn y dirigida por George Cukor.

En esta última versión, en la selección para las hermanas March, figuraron grandes estrellas jóvenes como Saroirse Ronan, Florence Pugh, Emma Watson, Eliza Scanlen, Timothée Chalamet junto a actrices icónicas como Meryl Streep y Laura Dern.

Mujercitas, un mensaje feminista sobre la madurez

El guion de la película nos deja apreciar el trasfondo feminista, cuyo mensaje refleja el dilema que representaba ser mujer en el siglo XIX.

Esto se puede apreciar en Jo (Saroirse Ronan), quien representa a la mujer incomprendida de su tiempo que desea vivir y desempeñarse como una escritora. Por otro lado, tenemos a Amy (Florence Pugh), quien se debate entre un matrimonio sin amor con un hombre de buena posición y su ambición de ser la mejor artista de su tiempo en una sociedad dirigida por hombres. También está Beth (Eliza Scanlen), una joven dulce y muy familiar que, a pesar de su personalidad tranquila; logra hacerse sentir en varios momentos conmovedores de la trama. Finalmente, está Meg (Emma Watson), que nos recuerda que la verdadera libertad de la mujer radica en poder elegir su propio destino.

El filme combina una exquisita paleta de colores y una perfecta dirección de arte que nos sumerge en pleno siglo XIX y al mismo tiempo ilustrarnos un discurso feminista actual. Estos saltos temporales, a los que acompaña el constante cambio de colores y texturas en la imagen (tonalidades frías para los momentos más aciagos y cálidas para los más felices), moldean una versión de la historia mucho más autoconsciente, cuyo objetivo es poner en relación el antes con el ahora para entender que somos lo que hemos vivido. Con Mujercitas, Greta Gerwig se consagra como una de los mejores directores de cine de nuestro tiempo.

Mujercitas
Mujercitas. Fuente: www.enfemenino.com

Mujercitas, una adaptación inesperada

En 1994, Susan Sarandon dió vida a la señora March, Winona Ryder a la díscola Jo y Christian Bale al querido Laurie en la última versión cinematográfica del clásico de la literatura ‘Mujercitas’, escrito por Louisa May Alcott. Pero en los últimos tiempos, la historia ambientada en la guerra de Secesión ha vuelto a reclamar la atención de los productores de cine, tras cumplir 150 años de la publicación de la obra en 2018.

Primero fue la miniserie producida por la BBC en la que Maya Hawke interpretaba a Jo. Después, una nueva versión con Lea Thompson como madre de la familia. Pero la versión de ‘Mujercitas’ que dirige Greta Gerwig, es la más esperada de todas y una de las películas con mayor expectativa.

Referencias

https://oceandrive.com.ve/zz-carrusel/es-mucho-mas-que-una-pelicula-la-revolucion-feminista-detras-de-mujercitas/

https://www.enfemenino.com/cultura/mujercitas-historia-sobre-madurez-perspectiva-feminista-s4009353.html

https://www.fotogramas.es/noticias-cine/a25598783/mujercitas-greta-gerwig-pelicula-fecha-estreno-trailer-reparto-fotos-sinopsis-nueva-version/

https://www.fotogramas.es/noticias-cine/a30271090/mujercitas-mejor-pelicula-2019/

 

El Arte del Realismo Socialista en el Museo Ruso de San Petersburgo de Málaga

Radiante Porvenir

La inauguración de la nueva exposición anual dedicada al arte del Realismo Socialista en el Museo Ruso de San Petersburgo de Málaga, un antiguo recinto de caballos de la antigua Guardia Imperial, ofrece hasta el 19 de enero una visión del trabajo de dos destacados pintores de la era soviética como Alexander Deineka y Alexander Samojvalov.

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Obra de Samojvalov en la exposición de San Petersburgo. Fuente: www.elmundo.es

Esta exposición nos acerca al legado artístico de la Unión Soviética, la cual persevera en los principales tópicos que el Realismo Socialista hizo propios y que, a través del arte, narran la historia de aquella inmensa nación, que dejó de existir hace ya más de veinte años.  La exhibición cuenta en total, 300 obras de 37 museos y 9 colecciones privadas que incluyen pinturas, esculturas y fotografías.

Radiante Porvenir. El arte del Realismo Socialista

La Colección del Museo Ruso de San Petersburgo de Málaga versa sobre el arte del «Realismo socialista». La exposición anual “Radiante porvenir. El arte del realismo socialista”, constituye más de un centenar de obras realizadas entre 1930 y la década de 1950, un período extremadamente controvertido en la historia del arte ruso.

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Entrada a la Exposición «Radiante Porvenir». Fuente: demuseospormalaga.com/

«Radiante porvenir» muestra el arte desarrollado en Rusia entre los años 1930 a 1950. La aparición de la Unión Soviética en 1922, tuvo a Vladimir Ilich Lenin y Iósif Stalin como sus principales “Líderes. Aquellos hombres, salidos del pueblo, se convertirían en íconos que el nuevo arte debía enaltecer.

Durante la época del régimen totalitario de Stalin, los artistas vanguardistas rusos más importantes como Kandisky,  Chagal o Malevich, fueron apartados sistemáticamente cuando no eran encarcelados para ser reeducados. El arte queda en mano de los artistas rusos más «académicos» que cultivan el arte figurativo, fácil de entender para el pueblo y con el que mandar mensajes claros y directos. Buscaban de forma épica y grandiosa mostrar el avance que se iba realizando en la industria, la agricultura o la carrera espacial. Los obreros participaban de los laboratorios y los soldados ganaban guerras, pero solo era una parte de la realidad. Una media verdad porque estaba prohibido explicar errores, fracasos o la represión.

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La lucha por la paz. Fuente: www.arteporexcelencias.com

El arte al servicio del poder muestra un estilo pictórico donde las obras estaban cargadas de simbología y mensaje socialista. Los líderes como Lenin o Stalin eran retratados como semidioses.

La exposición consta de 7 partes bien diferenciadas y bien organizadas como sello de identidad del museo.

Líderes

La primera parte se llama «Lideres», donde se dedican tres salas de la exposición a los retratos y estatuas de Lenin y Stalin. Por un lado, Lenin aparece como  un intelectual y Stalin como un dirigente poderoso.

En uno está Lenin en la tribuna, junto a sus camaradas del Partido Socialdemócrata, caminando junto al mar de Finlandia, o en el campo, sentado ante una hoguera de increíble realismo.   La «Estatua de Lenin» hecha en piedra roja con un acabado y una pose increíble con mirada al horizonte y un paso adelante. Muy sutil pero muy claro el mensaje de «En el V Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en Londres», donde estaban bolcheviques y mencheviques. En él están muy calmados y dialogando Lenin, Gorki y Stalin mientras que los mencheviques están tirándose los trastos  a la cabeza, discutiendo de forma agresiva.

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Vladimir Lenin de Serguei Merkurov. Fuente: demuseospormalaga.com/

La zona de Stalin es una pequeña sala donde se ha reproducido lo que podría ser un despacho de un dirigente de pueblo de la época, con proclamas, periódicos, libros «oficiales», un busto grande y basto de Lenin. En una de las piezas, la más fascinante de este espacio, aparece Stalin y el comisario de defensa Voroshílov paseando por las murallas del Kremlin. También lo vemos prestando juramento en el Segundo Congreso de los Soviets o junto al féretro del destacado líder bolchevique Kírov.

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Stalin y Voroshílov pasean por las murallas del Kremlin. Fuente: www.arteporexcelencias.com

El hombre nuevo

La zona denominada «El hombre nuevo», un pasillo de transito con muchas mujeres sonrientes, intelectuales, políticas y campesinas con reuniones y gente feliz cantando. Un precioso cuadro con una mujer rubia vestida al estilo europeo comparte protagonismo y abrazo con una mujer de piel morena al estilo oriental. El cuadro se llama «Delegadas» y el mensaje de pueblos unidos con mujeres protagonistas de la política es claro.

Para la felicidad del pueblo

Tras una pequeña sala dedicada a “El hombre nuevo”, encontramos óleos monumentales que relatan como aquellos líderes omnipresentes trabajaban «Para la felicidad del pueblo». En esta zona es donde más se evidencia el poder que Stalin  y lo que quería representar. Hay cuadros gigantes donde el dictador está reunido haciendo grandes acuerdos históricos como la firma del tratado de amistad y colaboración con la República Popular China (1950), sesiones de la Academia de las Ciencias para la construcción del principal canal del Turquestán, encuentros entre actores del teatro Stanislavski y militares de la fuerza aérea.

En el cuadro titulado «Sesión del presidium de la Academia de las Ciencias de la Unión Soviética», se observa una reunión de eruditos que discuten un proyecto en torno a varias mesas. La luz de los ventanales del fondo ilumina a las mujeres, viejos científicos con bonete dan paso a jóvenes de chaqueta y corbata, la nueva Rusia. Y todo presidido por un gran busto de Stalin y Lenin.

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«Sesión del Presidium de la Academia de las Ciencias de la Unión Soviética» de Vasili Yekanov explicado por una mediadora del museo. Fuente: demuseospormalaga.com/

En otro lienzo, se observa a Stalin, junto a sus colaboradores más cercanos discutiendo sobre un mapa las futuras plantaciones forestales; la transformación de la naturaleza en la que tendrían poder los soviéticos y sobre los hombres. En este óleo, uno de sus personajes fue oculto tras una capa de pintura que el espectador actual no es capaz de notar. Se trata de Lavrenti Beria, director de la KGB entre 1938 y 1953.

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Para la felicidad del pueblo. Fuente: www.arteporexcelencias.com

Trabajar por el futuro

El centro de la siguiente zona denominada «Trabajar por el futuro» es artísticamente una de las más interesantes donde son los hombres y mujeres del pueblo los protagonistas, principalmente las mujeres. Es en esta época cuando la mujer rusa deja de ser madre y esposa y se une a la construcción de la nueva patria, que la pone al frente de cooperativas agrícolas (koljos), a conducir maquinarias pesadas, siendo libres y autosuficientes. Es una sala dedicada a los trabajadores, a las fundiciones de acero, los campesinos y la revolución industrial y agrícola que emprendió el stalinismo. En el centro de la sala el boceto en bronce de «Obrero y koljosiana» de la artista Vera Mujina. La estatua final mediría 35 metros, incluido el pedestal y estaba coronando el pabellón Ruso de la Exposición Universal de 1937.

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Obrero y Koljosiana de Vera Mujina. Fuente: demuseospormalaga.com/

Aunque realista el estilo es muy modernista e expresionista, el «Retrato del trabajador de choque I.I. Guriat» de Vasili Zverev, muestra su mirada altiva, realzan las expresiones de su cara y su pose.

Los temas sociales e industriales dominan también estas salas. Sin embargo, la obra más realista aquí se centra en los hombres que hacían posible el desarrollo de la industria minera y metalúrgica del oro y el acero.  “Mineros escriben una carta…”, de 1937, es una composición de un brillo y veracidad impresionantes, quizás por la radiante luz de los Urales, tan bien plasmada por Vasili Yakovlev.

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Mineros escriben una carta. Fuente: www.arteporexcelencias

 Deportes

La zona dedicada a «Deportes» es donde más destacaron los rusos de la época stalinista. La obra «Corredores» de Aleksandr Deineka, uno de los pintores más importantes del Estilo Socialista, es un ejemplo de su trabajo siempre muy esquemático, con pocos detalles pero muy dinámico, con mucho movimiento. Colores apagados, algo planos pero donde la fuerza y la sutil estrella roja en todos los pantalones de los atletas mandan el mensaje. Hay varios cuadros de Deineka en esta exposición que exhibe todas las claves artísticas del estilo del realismo socialista.

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«S.M. Kirov en un desfile de atletas» de A. Samojvalov. Fuente: demuseospormalaga.com/

El “Deporte” ocupa otro sitio importante en la vida del pueblo soviético, aunado al arte de la época. Aquello de “espíritu sano, cuerpo sano” se convirtió en premisa para el hombre nuevo, que tenía en el deporte y la cultura un apoyo para enfrentar cualquier dificultad.  Sin embargo, esta atmósfera entusiasta y fructífera quedó eclipsada por la sombra oscura de la guerra. En junio de 1941 el ejército alemán invadió la URSS y otra vez son las mujeres el apoyo de una nación que lucha por su existencia.

La gran guerra patriótica

La sala de «La gran guerra patriótica»  está llena de cuadros potentes, emocionales, cruentos y piadosos como son las guerras. En ella se exhibe un cuadro gigantesco, titulado «El asalto de Sebastopol», que muestra las claves de «propaganda». Los rusos están avanzando, limpios, con los fusiles en alto y con las guerreras perfectamente abotonadas. Los alemanes están todos con el cuerpo hacia atrás, sucios, mal iluminados y algunos con la guerrera abierta viéndose la camiseta. La ciudad al fondo completamente destruida pero con un mar muy azul y una iluminación sobre los soldados rusos iguales al fondo del mismo color.

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Sala de «La gran guerra patriótica» con «El asalto de Sebastopol» y «El as derribado». Fuente: demuseospormalaga.com/

Otro de los cuadros de Deineka de esta exposición es «El as derribado», donde se observa a un aviador alemán que cae del cielo sobre unas vigas de acero. En él hay un mensaje oculto, porque acero en alemán se dice Stalin. Un detalle que no está en el catálogo, ni en la ficha técnica del cuadro.

Esta sala incluye dos cuadros con una composición y enfoque moderno, muy fotográficos, como es el caso de las obras tituladas, «Carretera en la línea del frente» y «Estación de ferrocarril en otoño», ambos de Yuri Pímenov. En el caso del primero hay un primer plano desde atrás de una conductora que te hace parecer en el cuadro como si fueras alguien que viaja en un automóvil. Moderno y clásico como la mujer que está en la estación del ferrocarril volviendo de la guerra con una botella de leche en su mochila.

Después de la guerra

La exposición termina con la sala «Después de la guerra» con cuadros optimistas y alegres que vuelven a mirar al futuro, al progreso y a la paz. El principio bíblico de convertir las espadas en arados toma vida, no solo en la escultura que se incluye en la muestra, sino también en el deseo de los soviéticos de volver a disfrutar del sol, del trabajo libre.

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En campos apacibles. Fuente: www.arteporexcelencias

El cuadro «Regreso» de Lidia Frolova-Bagreieva es el más conmovedor, donde un oficial de marina que regresa de la guerra abraza a su hijo frente a una ventana llena de luz.  El cuadro es muy dulce, sencillo en elementos, muy silencioso y estéticamente bastante esquemático. La pintora refleja el regreso de su marido marino de la guerra, una realidad que miraban de nuevo al futuro y del que esperaban prosperidad y progreso.

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Fragmento de «Regreso» de Lidia Frolova. Fuente: demuseospormalaga.com/

La exposición

La exposición es una apuesta valiente por parte del Museo Ruso de San Petersburgo. La carga ideológica de este estilo artístico aún está muy presente en nuestros días y la historia que tiene detrás aún es objeto de debates y controversias. Pero es historia, parte de la historia de Rusia y la están contando desde el arte, que es la mejor forma de conocer la historia.

Referencias

http://demuseospormalaga.com/el-arte-del-realismo-socialista-en-el-museo-ruso-de-san-petersburgo-de-malaga/

https://www.arteporexcelencias.com/es/radiante-porvenir-el-arte-del-realismo-socialista

https://www.genmalaga.com/evento/exposicion-radiante-porvenir-arte-del-realismo-socialista/

https://www.elmundo.es/cultura/2019/12/04/5de68cd2fc6c8362058b4580.html

https://artcayuso.blogspot.com/2010/11/realismo-socialista.html

El arte de la joyería en la historia

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El arte de la joyería, forma parte de la historia artística de nuestras regiones, y le ha dado un significado en la era del cobre, del bronce y  del hierro. Los seres humanos han utilizados joyas como símbolo de estatus, como filiación étnica o religiosa, de significado personal o para intercambio comercial.

Las joyas en la antigua Grecia

En la joyería en la antigua Grecia era frecuente el uso de joyas que respondían a la necesidad de adornarse. El uso de collares, pendientes, pulseras y anillos era lo más habitual. También las diademas y cadenas o cinturones eran frecuentes en las ceremonias. Por otra parte, las fíbulas y alfileres eran utilizadas para sostener las prendas en las vestimentas.

El uso de metales y gemas preciosas se remontan a 1600 a.C y, hacia el siglo 300 a.C., los griegos empleaban amatistasesmeraldas y perlas. Sus técnicas se basaban en piezas fundidas y piezas martilladas. Sin embargo,  el trabajo de granulado, filigrana, cincelado era el más frecuente. También es habitual encontrar piezas en oro repujado. Los griegos trabajaron el engaste de piedras en sus joyas, así como el uso de esmalte.

En la iconografía de las joyas era muy diversa, estaban presentes los motivos vegetales tales como rosetas, palmetas, hojas y bellotas; así como figuras de animales como los carneros, leones, serpientes y esfinges. También se evidenciaban representaciones humanas como divinidades y héroes. Estos motivos eran muy comunes en gargantillas, diademas, pendientes, sortijas o anillos y pulseras.

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Brazalete griego. Fuente: www.balclis.com

La joyería romana

La Joyería romana tuvo inspiraciones muy diversas, debido a la utilización de una gran variedad de materiales y recursos naturales extraídos de los territorios que estaban bajo su dominio. Además, como buenos comerciantes, accedieron a exóticas piedras preciosas que venían del lejano oriente.

Las joyas más utilizadas fueron broches, pulseras, pendientes, sortijas, botones y gargantillas entre otras. Los romanos usaron metales como la plata y el bronce, siendo el oro el más preciado. Asimismo, emplearon gemas preciosas como zafirosdiamantesesmeraldas gemas orgánicas como madera petrificada y ámbar.

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Collar romano. Fuente: www.balclis.com

La joyería en la Edad Media

Tras la caída de Roma, la joyería medieval destacó por la calidad de sus piezas. La Edad Media se caracterizó por joyas de plata como fíbulas, prendedores, collares, pendientes, horquillas y brazaletes.

De igual manera, los anillos o sortijas, pulseras, pendientes, broches, collares y fíbulas eran engarzadas con importante pedrería y eran muy usadas por la civilización de la época. Las armas también eran adormadas como joyas.

Las piedras preciosas se adquirían a través del comercio, siendo más frecuentes los zafiros que venían de Ceilán y Persia, las esmeraldas de Egipto y los diamantes de la India y África Central.

Las piezas de índole religioso fueron muy comunes, debido a que predominó la representación de formas asociadas al cristianismo.

La importancia de las joyas en el Renacimiento

El Renacimiento surge como movimiento cultural en Italia a partir del siglo XIV y fue extendiéndose por el resto de Europa durante el siglo XVI. El comercio de gemas preciosas en Europa hizo que estuviese disponible una gran variedad, fue una época de esplendor y las joyas comenzaron a vivir su momento artístico.

En el siglo XV, las joyas fueron de gran relevancia en la moda de la época. Los trajes de terciopelo y seda fueron bordados con pedrería y perlas.

Las joyas representaban un símbolo de prestigio y poder y estaban muy ligadas a la Corte. Muchas de ellas fueron fabricadas  con esmeraldas colombianas, topacios y amazonita de Brasil, espinela, iolita y crisoberilo de Sri Lanka, rubí de la India, lapislázuli afgano, turquesa persa, peridoto del Mar Rojo, ópalo, granate y amatista de Bohemia y Hungría.

Durante el proceso de creación, los colgantes, gargantillas, sortijas se efectuaba el labrado del oro, esmaltado y engarce de las piedras. Los “Llibres de Passanties” conservados en el Museo de Historia de la ciudad de Barcelona, son un claro testimonio de estas obras.

Los joyeros y orfebres renacentistas enriquecieron las técnicas aplicadas en joyería y emplearon nuevas “tecnologías” que les permitían tallar piedras de una mayor dureza y realizar grabados tallados sobre gemas.

Se extendió el uso de pendientes combinados con piedras barrocas, gemas incrustadas y esmalte.

Los broches con retratos en miniatura fueron muy populares, así como, la ornamentación de animales fantásticos como sirenas, cabezas de monstruos y centauros. Sin embargo, en un periodo dominado por la religión eran muy frecuentes el uso de cruces y medallas combinadas con oro, gemas y esmalte.

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Dama renacentista. Fuente: www.balclis.com

La joyería Barroca

En la época del barroco, a las piezas de índole religiosa y simbólica heredadas del pasado, se sumaron otras joyas puramente ornamentales, que realzaban la calidad de elaboración y la riqueza de los materiales, que exhibía el status social del portador.

Las formas profanas o fantasiosas respondían a criterios estéticos o de capricho, imponiéndose paulatinamente frente a las religiosas o votivas. Por ejemplo, los colgantes de tipo altaret, piezas que podrían considerarse verdaderas esculturas o cuadros portátiles, e incluso frentes arquitectónicos en miniatura.

En el siglo XVIII las gemas se presentaban siempre en monturas cerradas. Los joyeros de la época se dieron cuenta de la importancia de destacar el brillo de la pedrería y decidieron abrir las monturas y sujetar las gemas al aire para que lucieran en todo su esplendor.

La joyería en el siglo XIX

Durante el siglo XIX, en el ámbito de la joyería se destacó el historicismo con fuentes de inspiración, desde clásicas hasta barrocas.

Tras la aparición del Romanticismo, la joyería se convirtió en una manifestación del sentir apasionado, y a las joyas se les dotó de una gran carga simbólica y emotiva. Ya fuera como recuerdo de un difunto o de un ser amado, las joyas se usaban con guardapelos o portarretratos, e incluso piezas elaboradas con cabello humano.

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Evolución de la joyería. Fuente: www.jorgejuanjoyeros.es

La seductora joyería de principios del siglo XX

Los últimos coletazos del colonialismo europeo del siglo XIX coincidieron con una era de riqueza, de refinamiento y de sofisticación que se vio bruscamente interrumpida con el inicio de la Primera Guerra Mundial. Este período, que denominamos Belle Époque, a nivel de las artes, significó el regreso de antiguos temas y motivos.

El gran representante de la joyería de esta época fue el francés Louis Cartier, se encargó de buscar patrones en documentos antiguos, para recuperar diseños del pasado. El siglo XVIII fue su principal fuente de inspiración.

Desde 1900, aparecieron distintos movimientos artísticos como el Art Nouveau, las piezas de autor y de diseño.

Las piezas de principios de siglo XX han sido mucha importancia para los coleccionistas de joyas. El diamante fue la gema más popular junto con la perla, y era habitual enmarcarlo en líneas de esmalte negro o de ónix, de modo que se consideraba una estética en la que predomina el “blanco y negro”. Los orfebres se inspiraron en la aportación estilística de los ballets rusos de Diaghilev y el redescubrimiento de culturas, tales como la egipcia o la japonesa. La Segunda Guerra Mundial supuso el final de los locos años 20 y dio paso a una nueva década mucho más explosiva.

La joyería en los años 40-50

En la década de 1940, el oro era el principal metal precioso, aun cuando se empleara en hojas más delgadas y ligeras. Las cadenas cilíndricas, tubos de oro sinuosos y los broches grandes con motivos florales se pusieron de moda en esa época.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, las casas de alta costura parisinas como Christian Dior, Yves Saint Laurent y Chanel vistieron a las mujeres más glamurosas de la sociedad. El oro amarillo siguió teniendo gran popularidad y se combinó con gemas como turquesas, amatistas, así como, las joyas cubiertas en oro y diamantes.

Personalidades como Grace Kelly y Jackie Kennedy fueron un referente de estilo y pusieron en gran valor los collares de perlas.

Por otra parte, el platero Georg Jensen, destacó debido a sus diseños escandinavos, los cuales son muy valorados por los coleccionistas de todo el mundo.

La joyería exhuberante de la segunda mitad del siglo XX

Durante la década de 1960, los ingleses y su estética más pop dominaron el mercado de la moda y las joyas con complementos de gran tamaño, como las pulseras, gargantillas y enormes pendientes de colores saturados o metalizados de inspiración futurista.

Italia, por su parte, relevó a Francia como referente de estilo y firmas como Gucci o Ferragamo, los cuales eran los símbolos del cool juvenil.

En la década de los 70 las joyas comenzaron expresar espiritualidad en vez de opulencia. Van Cleef and Arpels marcó la pauta de la era con piezas en oro engastadas con rubíes, esmeraldas y diamantes. La casa italiana Bulgari diseñó piezas como gargantillas, pulseras o pendientes que tanto podrían ser usadas de día como de noche.

Los años 80 fue la década del poder y la gloria. El color negro dominó la moda y servía de fondo para las llamativas y ostentosas joyas en oro pulido. Las mujeres ejecutivas se vestían con grandes joyas para lucir poderosa y femenina.

Actualmente, en el siglo XXI, la joyería presenta un revival del siglo XX, encontrando en el mercado piezas de estilo Belle Époque o Art Déco, de estilo vintage como en los años 50 o exuberantes como las de los años 80 y 90.

Referencias

https://www.balclis.com/es/el-arte-de-la-joyeria-a-lo-largo-de-la-historia/

https://www.jewelrycooltrend.com/breve-historia-de-la-joyeria/#Joyeria_Contemporanea

http://bellezaporunproposito.mx/la-historia-de-la-joyeria/

 

La Moda en la Historia

Historia de la Moda

La historia de la moda expresa la evolución cronológica de las prendas de vestir. En un principio, el vestido era la necesidad básica del hombre para protegerse del frío y de las inclemencias del tiempo. Las vestimentas consistían en el uso de pieles de los animales que cazaban y, luego empleó la lana y productos vegetales como el lino y el algodón.

Con el tiempo, el vestido ha alcanzado un perfil estético, el cual refleja el gusto y el carácter de quien lo porta. Asimismo, el uso del vestido es acorde con factores climáticos y geográficos, así como sociales, religiosos y sexistas.

Los egipcios, griegos y romanos, establecieron civilizaciones muy adelantadas a su tiempo. Desarrollaron artes como la literatura, la música y la pintura, también desarrollaron una gran creatividad en el diseño y un gran gusto por la moda.

Evolución del vestido

La historia del vestido comienza con la aparición del Homo Sapiens que, en principio se cubría con la piel de los animales que cazaba. En el período Neolítico, el ser humano desarrolló la habilidad de tejer e hilar. La ropa que usaba eran pequeños trozos de piel que no se adaptaban al cuerpo y que llevaban los primeros dibujos ornamentales, en forma de cenefas.

En las primeras civilizaciones como en Egipto, se hacían prendas más elaboradas, siendo el lino el material más utilizado para elaborar la tela. La base de la indumentaria era una pieza de lino que envolvía la cintura sujeta con un cinturón, denominada shenti.

En Mesopotamia, los sumerios solían vestir con largos mantones de lana adornados con franja de colores vivos, pliegues y pelambres de tela. Los asirios usaban túnicas de lana, de acuerdo a su clase social: los del pueblo llano las usaban hasta las rodillas y las clases dirigentes hasta los pies. Los persas vestían prendas de colores vivos, destacando el púrpura y el amarillo, adornados con dibujos de círculos, estrellas y flores de color azul, blanco o amarillo.

Antigüedad clásica

En la antigua Grecia, se usaba el lino, la lana, el algodón y la seda. El vestido más antiguo era la exomis. En aquella época, la moda era una forma de diferenciar las clases sociales: los campesinos usaban ropas con pieles curtidas o de lana gruesa con un gorro de cuero llamado kyne; las clases más altas usaban vestidos de lino o lana fina, llamado quitón, cubierto por un manto conocido como himatión. Las mujeres usaban una túnica larga denominada peplo.

Moda Antigua
Moda Antigua. Fuente: es.wikipedia.org

En Roma también se usaba el lino, la lana y la seda. La prenda de vestir más antigua era el sublgaculum, que consistía en un taparrabos.

Durante la época de la República, los romanos usaban la subúcula, que era una túnica que podía ser de dos tipos: dalmática con mangas, o colobium sin las mismas. Sobre ella llevaban una toga, según su ocupación: estrecha para los filósofos, ceñida para los guerreros, con una banda púrpura para sacerdotes y magistrados, y del mismo color con bordados de oro para altos dignatarios.

La ropa femenina consistía en un taparrabos y stropium, (lo que hoy sería el sujetador), sobre el que iban dos túnicas: la subúculo, larga hasta los pies y sin mangas, y el supparum, semejante al quitón griego. Encima se podía llevar el pallium, un manto colocado sobre la cabeza para las viudas.

Edad Media

Luego de la caída del Imperio Romano, los pueblos germánicos implantaron la práctica de coser la ropa. Usaban túnicas cortas de mangas largas, calzones largos o pantalones y un sayo sobre los hombros.

Generalmente, los hombres portaban dos túnicas: una fina de hilo a modo de camisa, denominada brial; y otra de lana más larga, de mangas estrechas con un cinturón de cuero; además usaban calzones y una capa.

Las mujeres, por otra parte, también llevaban dos túnicas: la camisia de mangas estrechas y la estola larga. Sobre ellas llevaban una capa, un manto o una clámide. El velo que cubría su cabeza, era de uso frecuente; así como los guantes de hilo para el verano y de piel para el invierno.

Desde el siglo XII, aumentó el uso de la seda y el algodón tenía su principal centro de producción en Italia. Apareció el vellux o terciopelo, y aumentó la producción de peletería.

Durante el siglo XIV, los calzones fueron más cortos. Sobre las camisas se llevaba un jubón, el cual era una prenda que cubría desde los hombros hasta la cintura.

Evolucion de la moda
Evolución de la moda. Fuente: godofredo.ninja

Edad Moderna

En el Renacimiento surgió el concepto de moda, tal como la conocemos en la actualidad, en el que se introdujeron nuevos géneros y la costura alcanzó un alto grado de profesionalización.

Durante el siglo XVI, el calzón era a modo de bombacho. Se usaba el jubón con capas que llevaba diversos tipos de adornos como la gorguera, tela de encajes fruncidos que cubría el cuello. En el atuendo femenino, surgió el corsé que ceñía a la cintura, sobre una falda acampanada llamada crinolina.

Para el siglo XVII, predominaron las formas sobrias, por influencia religiosa. El paño era el material más utilizado, y la seda estaba al alcance de las clases más elevadas de la sociedad. El jubón fue transformado a chaqueta y el calzón se alargó quedando por debajo de unas botas altas.

En Francia, la corte de Luis XIV benefició a la alta costura. Apareció la corbata en forma de lazo anudada al cuello y la casaca que era ajustada y tenía forma de campana en la parte inferior.

Siglo XVIII

En el siglo XVIII, se usaban las camisas de mangas anchas con corbata y chaqueta. Los calzones llagaban a las rodillas y medias. La casaca se hizo más estrecho y apareció el frac. El traje femenino era al estilo Watteau, con faldas abultadas sobre la crinolina con grandes drapeados plegados y colas que llegaban al suelo.

Durante los tiempos de la Revolución Francesa, la forma de vestir era uniforme. Los hombres usaban las casacas y pantalones largos, mientras que las mujeres usaban corpiños, faldas y chal de tela.

En Inglaterra, el hombre vestía con casacas de cuello alto, calzón hasta las rodillas y sombreros de copa. Las mujeres usaban vestidos largos con una cinta por debajo del pecho.

Siglo XIX

En el siglo XIX, la vestimenta era dedicada para el hombre moderno. El frac se hizo más corto y ancho, tomando la forma actual de la chaqueta; el pantalón era amplio por la parte superior y estrecho hasta los tobillos; y el abrigo de corte recto. En el vestido de la mujer, el talle se bajó a la cintura, con mangas anchas y hombreras y faldas anchas.

Por otra parte, apareció la figura del modista y la modelo, el género de punto y se inventó la máquina de coser.

Siglo XX

En el siglo XX, prevalecía la moda masculina inglesa, mientras que la femenina estuvo influenciada por la costura francesa. La indumentaria se fue simplificando, siendo de carácter práctico y utilitario de las prendas, así como el aspecto deportivo y urbano.

En la moda femenina, apareció la minifalda y comenzaron a usar pantalones, surgiendo la  “unisex”.

A mediados de siglo, en los Estados Unidos se impuso la moda juvenil, práctica y deportiva con el uso del blue-jean o pantalón vaquero. Seguidamente, el prét-á-porter, el diseño de moda a precios económicos, cobra auge debido a su producción en serie.

En las últimas décadas, se han proliferado los movimientos alternativos como la moda de las “tribus urbanas”. Esta tendencia busca diferenciarse al resto de la población basados en los gustos comunes de la música y la ropa vanguardista.

Referencias

https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_la_moda

https://estudiantes.elpais.com/EPE2015/periodico-digital/ver/equipo/1862/articulo/la-moda-a-traves-de-la-historia